Nutrición

Comestibles ricos en cobre

El cobre es un constituyente normal de la sangre, y un mineral que juega un papel esencial en el metabolismo, en tanto que deja que muchas enzimas críticas funcionen apropiadamente. Si bien el cobre es el oligoelemento tercero más rebosante en el cuerpo -detrás dle hierro y cinc-, la cantidad de cobre en el cuerpo es solo de 75-cien miligramos.

Está presente en todos los tejidos del cuerpo, y se almacena eminentemente en el hígado, con lo que las concentraciones de los minerales son los más altos en tal órgano, con menores cantidades que se hallan en el cerebro, el corazón, el riñón y los músculos.

Excelentes fuentes alimentarias de cobre son los espárragos, hígado de ternera, setas crimini, hojas de nabo y melaza.

Muy buenas fuentes de cobre incluyen acelgas, espinacas, semillas de sésamo, hojas de mostaza, col, setas Shiitake, y anacardos.

Entre las buenas fuentes de cobre se encuentran:

Verduras: lechuga romana

Hortalizas: berenjenas, tomates, calabaza, guisantes, ajo, judías verdes, remolacha, hinojo, aceitunas, puerros, camote, calabaza.

Frutas: piña,  frambuesas.

Cereales: quinoa, trigo sarraceno, cebada, espelta, miso.

Soja y sus derivados: soja, tempeh, tofu.

Mariscos: vieiras, camarones.

Frutos secos: nueces, cacahuetes, almendras.

Legumbres: lentejas, garbanzos, habas, frijoles.

Semillas: semillas de girasol, semillas de calabaza, semillas de lino.

Especies: jengibre y pimienta  negra.

El cobre puede desempeñar un papel en la prevención y tratamiento de las próximas enfermedades: alergias, anemia, calvicie, escaras, enfermedades del corazón, SIDA / VIH, hipotiroidismo, leucemia, osteoporosis, enfermedad periodontal, artritis reumatoide y úlceras estomacales.

Algunos capítulos pueden precisar más cantidad de comestibles ricos en cobre, como son: anemia ferropénica, vasos sanguíneos que se rompen con sencillez, inconvenientes óseos y articulares, colesterol LDL elevado y la reducción de los niveles de colesterol HDL, infecciones frecuentes, pérdida de color del pelo o bien de la piel, fatiga y debilidad, dificultad para respirar y latidos cardiacos irregulares y llagas en la piel.

Fuente Imagen ThinkStock.

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