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Consejos para supervisar el agobio

A largo plazo puede provocar la aparición de enfermedades, de ahí la relevancia de aprender a supervisar el agobio a fin de que impida el normal funcionamiento de nuestro cuerpo. Veamos una serie de consejos básicos que nos van a ser de mucha ayuda para controlar el estrés de una forma práctica y efectiva:

– Llevar una vida sana

  • Tener una dieta rica, equilibrada y variada. Hay que distribuir las comidas a lo largo del día (lo más conveniente es hacer cinco comidas) y eludir las comidas pesadas y las grasas. Hay que agregar de forma frecuente a nuestra dieta las frutas, las verduras, los lacteos y comestibles antioxidantes.
  • Realizar ejercicio físico o bien deporte de una manera regular, en tanto que nos va a facilitar liberar el agobio y mejora nuestro estado de salud general. Si no se dispone de tiempo preciso o bien sitio para practicarlo, pasear media hora al aire libre al día va a ser asimismo muy ventajoso.
  • No tomar alcohol y tabaco.
  • Descansar todos y cada uno de los días lo bastante y que el reposo sea de calidad. Es esencial desconectar los fines de semana de la rutina diaria y tomarse algunas veces vacaciones para dejar la psique en blanco y olvidar las preocupaciones
  • Reduzca el consumo de café y cafeína, puesto que acrecientan los niveles de agobio y complican el reposo en el momento de irse a dormir.
  • Beber agua ayuda a supervisar los instantes de tensión o bien nerviosismo. Lo aconsejable es tomar 2 litros al día.

– Efectuar técnicas de relajación. Nos dejarán bajar la tensión, progresar nuestro estado anímico y sentirnos mejor.

  • Conocer ejercicios de respiración resulta de mucha ayuda para supervisar los estados de agobio.
  • Practicar disciplinas como el tai chi, pilates, yoga o bien body balance nos deja sostenernos en forma, estirar los músculos, relajarnos, corregir la postura y liberar nuestra menta, con lo que son idóneos para quien padece de agobio.

– Sostener una buena vida social y familiar activa, sociable y rica. Así, se va a poder supervisar mejor el agobio al olvidar la carga laboral y las contrariedades del cada día.

  • Si se pasa una mala ráfaga, hay que buscar apoyo en la familia y en los amigos. Es esencial saber compartir las cargas, con lo que no hay que cerrarse jamás a percibir o bien entregar apoyo social.

Conocerse a uno mismo y descubrir las causas que producen el estrés. De esta manera, vamos a poder aprender a advertir los avisos que adelantan el agobio y vamos a poder supervisarlos. Asimismo nos dejará poner el freno si nos cargamos de demasiado trabajo o bien responsabilidades.

– Aprender a relativizar. Hay que tener en consideración que casi todos los inconvenientes tienen solución. No hay que dejar que nos desestabilicen. No hay que preocuparse por situaciones que en la mayor parte de ocasiones no sucederán.

  • Hay que ver el lado positivo de las cosas. Para esto, nada mejor que poner en práctica nuestro sentido del humor y la ironía. Hay que tomar en consideración que la risa es uno de los primordiales aliados que tenemos para pelear contra el agobio.
  • Debemos aprender a solucionar los enfrentamientos de la manera más conveniente. Ello implica no preocuparse en demasía, englobar solo lo que podemos encarar y compartir las cargas.

Planificar nuestro tiempo libre nos ayudará el manejo del agobio en nuestra vida.

  • Es esencial dedicar tiempo diario para nosotros y para efectuar aquellas actividades y labores que más nos agradan y llenan.
  • Hay que saber desconectar del trabajo una vez acabada la jornada de trabajo.
  • El ocio es esencial para eludir los tiempos de ocio, con lo que siempre y cuando pueda aproveche para ponerlo en práctica.

Fijar prioridades, tanto en el campo profesional como en familiar y personal. Hay que fijarse metas alcanzables y determinar las acciones para alcanzarlas. Asimismo hay que priorizar esas acciones para alcanzarlas. Además, es esencial conformarse con lo que tenemos y cuidar las esperanzas que nos ponemos en la vida en familia, personal y laboral.

– Si se experimenta síntomas físicos o bien sicológicos, hay que acudir al médico a fin de que diagnostique el inconveniente y establezca el tratamiento y pautas a proseguir. Hay que tener en consideración que lo antes posible se advierte el agobio, más simple es tratarlo y aprender a supervisarlo.

No hay que recrearse con los síntomas del agobio y caer en la autocomplacencia, puesto que eso solo asistirá a que los síntomas empeoren en el tiempo.

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